¿Sabías que la mayor parte de lo que determina cómo queda una cicatriz ocurre en las primeras dos semanas después de una herida o una cirugía? En ese periodo crítico, el oxígeno es el recurso más importante que tiene tu cuerpo para repararse. Y cuando no llega suficiente, los resultados se notan: cicatrices más gruesas, recuperaciones más largas y mayor riesgo de infección.
Una cámara hiperbárica de mediana presión (1,45 ATA) es el complemento ideal para estos casos. No sólo para heridas graves, si no también para alguien que se operó ayer y quiere sanar bien desde el primer día.
Cuando sufres una herida o una cirugía, tu cuerpo activa un proceso de reparación en tres fases: inflamatoria, proliferativa y de remodelación. En cada una de ellas, el oxígeno es imprescindible. El problema es que el tejido justo debajo de una herida o una incisión quirúrgica está en hipoxia (falta de oxígeno). Los vasos que lo nutrían fueron cortados o dañados y las células trabajan en condiciones límite.
La terapia hiperbárica resuelve exactamente ese problema. La combinación de respirar oxígeno puro al 100% y el aumento de la presión dentro de la cámara hacen que el oxígeno, además de viajar en los glóbulos rojos, se disuelva directamente en el plasma sanguíneo. Así, llega a zonas donde la sangre no circula bien: justo el tejido que rodea una incisión, el centro de una herida crónica, o un injerto de piel con circulación comprometida.
Los efectos que se activan están medidos y documentados por la ciencia:
• Formación de nuevos vasos sanguíneos (angiogenesis).
• Liberación de células madre desde la médula ósea que viajan hasta la herida.
• Mayor producción de colágeno, más organizado y estable.
• Reducción de la inflamación y del edema post-quirúrgico.
• Acción antibacteriana directa sobre el tejido lesionado.
• Menor expresión de factores proinflamatorios (IL-6, TNF-alfa, NF-kB).
Esta es la pregunta que más confunde a los médicos o personas que no conocen la evidencia reciente. La TOHB convencional se aplica a 2,4-3 ATA en centros hospitalarios. La mediana presión trabaja a 1,45 ATA. ¿Es inferior? No para las indicaciones de cicatrización. La ciencia lo explica con claridad:
La angiogenesis se satura antes de los 2 ATA. Estudios demostraron que la formación de nuevos vasos aumenta con la presión hasta alcanzar un máximo entre 200 y 300 mmHg de oxígeno transcutaneo, lo cual logra la mediana presión. Subir mas presión no genera más vasos; en algunos casos más bien los reduce por citotoxicidad.
La síntesis de colágeno también tiene un techo. La enzima responsable de construir el colágeno (prolil-hidroxilasa) se satura entre 120 y 200 mmHg. Mas presión, misma producción.
A 1,5 ATA el efecto antiinflamatorio es mayor que a 2,4 ATA. Kendall y cols. (2013) midieron la expresión de 92 genes en células endoteliales después de exponerlas a distintas presiones hiperbáricas. A 1,5 ATA se obtuvo mayor reducción de interleuquinas inflamatorias y menor adhesión leucocitaria que a 2,4 ATA.
La osteogénesis es equivalente. En cultivos de osteoblastos humanos, las sesiones a 1,5 ATA y a 2,4 ATA produjeron los mismos resultados en proliferacion celular y depósito de calcio al cabo de 7 días.
Es más segura neurológicamente. El riesgo de convulsiones por toxicidad de oxigeno a 1,45 ATA es prácticamente nulo. A 2,4-2,5 ATA, ese riesgo asciende a 15 por cada 10.000 exposiciones.
"El Comité Europeo de Medicina Hiperbárica reconoce un rango terapéutico desde 1,4 hasta 3 ATA. La media presión no es una cámara de segunda categoría: es la herramienta correcta para las indicaciones de cicatrización."
Esta es una terapia muy utilizada en medicina estética ya que, la base mecanicista (demostrada a mediana presión), explica exactamente por qué estos resultados ocurren: más oxígeno en el tejido periincisional desde las primeras horas significa menos edema, colágeno de mejor calidad, menor riesgo de infeccion local y cicatrices más planas. El tejido que cicatriza bien desde el principio no necesita corregirse después.
En cirugía de lifting facial, un estudio caso-control publicado en 2023 (Neel y cols.) encontró que los pacientes que recibieron TOHB (promedio de 7,2 sesiones) cicatrizaron en 13,3 días frente a los 36,9 días del grupo control. Casi tres veces más rapido.
También en facelift, Stong y Jacono (2010) documentaron una reducción del 35% en la formacion de moretones en pacientes que recibieron TOHB perioperatoria comparados con controles.
En abdominoplastía, un estudio de cohorte retrospectivo (Friedman y cols., 2019) mostró que incorporar TOHB al protocolo de recuperación redujo las complicaciones postoperatorias del 33% al 8,4%, siendo un factor protector independiente en el análisis multivariable.
Otro uso es en heridas crónicas, que son las que no completan su cicatrización en menos de seis semanas. Se quedan atrapadas en un estado de inflamación permanente, sin avanzar hacia la reparación. Las causas más frecuentes son la falta de oxígeno local, la colonización bacteriana, la diabetes, la insuficiencia venosa o arterial, y los cambios celulares propios del envejecimiento.
Otras heridas en las que está indicada:
Úlceras diabéticas de pie refractarias a tratamiento convencional
Úlceras venosas o arteriales de miembros inferiores
Escaras por presión
Heridas post-radioterapia
Cicatrices queloides
Un meta-análisis de 9 ensayos clinicos randomizados con 585 pacientes (Golledge y Singh, 2019, Diabetic Medicine) demostró que los pacientes con úlceras diabéticas tratados con TOHB tuvieron:
• Casi el doble de probabilidad de cicatrización completa.
• Reducción del 46% en el riesgo de amputación mayor.
• Reducción del 32% en el riesgo de amputación menor.
La terapia hiperbárica a media presión no es sólo para heridas graves que no cicatrizan. Es también para quien quiere sanar bien desde el primer día. Para quien invirtió en una cirugía y quiere el mejor resultado posible. Para quien entiende que la cicatriz no es inevitable tal como queda, sino algo que se puede influenciar activamente en las primeras semanas.
Y recuerde, la mediana presión es igual de efectiva que la alta presión pero a un menor riesgo y a un menor costo.
Autora: Adriana Chaverri Rodríguez
Referencias
1. Neel OF et al. Assessing the efficacy of hyperbaric oxygen therapy on facelift outcomes. Aesthet Surg J Open Forum. 2023.
2. Friedman T et al. Hyperbaric oxygen preconditioning can reduce postabdominoplasty complications. Plast Reconstr Surg Glob Open. 2019;7(10):e2417.
3. Stong BC, Jacono AA. Effect of perioperative hyperbaric oxygen on bruising in face-lifts. Arch Facial Plast Surg. 2010;12(5):356-358.
4. Golledge J, Singh TP. Systematic review and meta-analysis of clinical trials examining the effect of HBOT in people with diabetes-related lower limb ulcers. Diabet Med. 2019;36(7):813-826.
5. Song KX et al. Hyperbaric oxygen therapy improves the effect of keloid surgery and radiotherapy by reducing the recurrence rate. J Zhejiang Univ-Sci B. 2018;19(11):853-862.
6. Kendall AC et al. Hyperbaric oxygen treatment reduces neutrophil-endothelial adhesion in chronic wound conditions through S-nitrosation. Wound Repair Regen. 2013;21(6):860-868.
7. Hopf HW et al. Hyperoxia and angiogenesis. Wound Repair Regen. 2005;13(6):558-564.
8. Schugart RC et al. Wound angiogenesis as a function of tissue oxygen tension: a mathematical model. Proc Natl Acad Sci USA. 2008;105(7):2628-2633.
9. Devaney B et al. Necrotising soft tissue infections: the effect of hyperbaric oxygen on mortality. Anaesth Intensive Care. 2015;43(6):685-692.
10. Castilla DM, Liu ZJ, Velazquez OC. Oxygen: Implications for Wound Healing. Adv Wound Care. 2012;1(6):225-230.